Estás son unas líneas que escribí días antes de la Copa América Venezuela 2007:
La historia del fútbol o deporte rey –como muchos lo llaman– es una de las más extensas e interesantes que se puedan contar. De manera breve, se sabe, según los historiadores y expertos en el área, que este deporte nació en Gran Bretaña, específicamente en Inglaterra a finales del siglo XIX, y desde donde, en menos de un cuarto de siglo, se extendió de forma vertiginosa por todo o casi todo el planeta, para lograr el estatus de deporte mundial.
A medida que pasó el tiempo, empezaron a organizarse los torneos de clubes, tanto a nivel local como internacional, y además las competencias de selecciones, donde destaca el Mundial de Fútbol. En América, el esta disciplina empezó y se consolidó también hace mucho tiempo, con la fundación de la AFA en 1893 y su afiliación a la FIFA en 1912, siendo la primera del continente. Los éxitos también llegaron pronto para nuestro continente, destacando los dos campeonatos mundiales obtenidos por Uruguay a principios del siglo XX.
En el fútbol, América ha sido muy productiva, teniendo la competencia de selecciones mas antigua del mundo, La Copa América, asimismo, y además un torneo de clubes legendario como lo es La Copa Libertadores de América, donde se han vivido grandes triunfos. Todo esto sin dejar de lado los grandes jugadores que nos representan a nivel mundial, dentro de los cuales están dos de los mejores jugadores de todos los tiempos, los inolvidables, Pelé y Maradona.
En cuanto a la proyección del fútbol de América, destaca, en primer lugar, el batallón de jugadores que migran –casi a diario– hacia grandes clubes en todas partes del mundo, sobretodo Europa, resaltando los aportes de Brasil y Argentina. Asimismo, los triunfos de nuestros equipos en las diversas competencias internacionales, como La Copa del Mundo, Copa Intercontinental (Mundial de Clubes), entre otros.
Pero luego de este recuento, cabe preguntar ¿Dónde estamos nosotros? ¿Cuál ha sido el papel de nuestra Vinotinto?. Para muchos y durante mucho tiempo, nuestro fútbol, simplemente, no era nada, no existía. Los adjetivos fueron muchos, solo éramos “3 puntos seguros” en los torneos. Nuestro fútbol parecía que no entraba en toda esta historia de éxitos y progreso del continente, debido en gran parte a que éramos simplemente “La Cenicienta” de América, que se veía opacada por los triunfos del resto. La historia del fútbol en nuestro país no es menos larga ni rica que la de otros países, ya que se sabe que se llevaron a cabo partidos de clubes desde 1900, sin embargo, mucho tiempo pasó hasta que la FVF se creó en 1926 y su afilió a la FIFA no fue sino hasta 1951, por lo que tuvimos un desfase en cuanto al fútbol organizado con respecto al continente.
Pero el detalle está en nosotros, porque ya sabemos lo que han hecho los demás y lo que han obtenido, pero ¿Qué ha pasado con lo nuestro? ¿Cuál es nuestra historia?. En principio, la historia de nuestro fútbol se vio marcada por la fuerte influencia Estadounidense y la llegada de su baseball, que tomó fuerza rápidamente y logró consolidarse como deporte “nacional”, además también influyó la llegada de muchos inmigrantes europeos a consecuencia de las guerras, lo que definitivamente contribuyó a darle forma a nuestro balompié, Españoles, Italianos y Portugueses llegaron a nuestras tierras con ganas de jugar, lo que llevó a la formación de equipos como el Deportivo Italia, Deportivo Galicia, trayendo como consecuencia la sustitución de muchos equipos criollos de tradición que existían para el momento, pero al mismo tiempo contribuyó a iniciar una nueva etapa de nuestro fútbol, con jugadores y técnicos con experiencia en Europa.
Pasados todos estos cambios, y mientras las cosas tomaban forma, tuvimos que esperar hasta la década de los ’60 y ‘70 para ver los primeros los primeros triunfos, sobretodo los de nuestra Vinotinto, que obtuvo sus primeros puntos, tanto en una Copa América, en Uruguay ’67 (Ven 3 – Bol 0) como en una eliminatoria para un Mundial, el de México ’70 (Ven 1 – Col 1). Puede resultar increíble que nuestra historia de éxitos halla empezado hace apenas 40 años, pero en ese lapso, se vivieron grandes momentos, tanto con la Vinotinto, con una serie de buenos resultados en la década de los ’70 y además respaldada por varios de nuestros clubes que nos dieron muchas alegrías, como las primeras incursiones el La Libertadores del Lara FC y el Valencia FC. En esta misma década de los 70, surgieron equipos de gran trascendencia como son el Deportivo Táchira, Mineros de Guayana, el Portuguesa FC, pentacampeón nacional y que dejó bocas abiertas en la edición del ’77 de esta competición continental, alcanzando las semifinales y obteniendo triunfo tras triunfo ante rivales de alta factura. También encontramos al Minervén del Callao que alcanzó las semifinales en la edición del ‘94 y al Estudiantes de Mérida, con su actuación inolvidable en la edición del ’99 en La Copa Libertadores, que al igual que los dos anteriores, logró llegar a las semifinales bajo la tutela de Richard Páez.
Todos estos logros son producto del aguerrido esfuerzo de jugadores criollos y nacionalizados que lo dieron todo en el campo para dejar en alto nuestro nombre y hacer que nos ganáramos el respeto en la esfera del balompié continental, entre estos destacan Luís Mendoza, Cheché Vidal, Richard Páez, Vicente Vega, René Torres, Pedro Febles, Carlos Maldonado Miguel “Pochito” Echenausi, Stalin Rivas, Noel San Vicente, Rubeth Morán; entre muchos otros, verdaderos hombres de fútbol que con valentía y constancia le dieron los primeros triunfos y alegrías a los fanáticos Venezolanos.
Muchas alegrías en aproximadamente dos décadas, estos clubes criollos dejaron claro que el fútbol Venezolano estaba en progreso y que merecía respeto. En paralelo a esto, se vivió y sufrió cómo la selección nacional “La Vinotinto” se venía abajo en rendimiento en cuanto a eliminatorias mundialistas. Pero luego de la tempestad viene la calma, aunque aquí aplica al contrario, luego de toda esta calma, vino la tempestad, se puede considerar que Venezuela compensó este periodo de sequía en el Torneo Preolímpico del ’92, en donde pactaron a 1 gol con la selección de Brasil, dejándola fuera de la cita olímpica, con lo que La Vinotinto obtendría su primer empate ante la Canarinha y decretar que Brasil también debía respetar. Asimismo, se obtuvo una medalla de Oro en aquellos recordados Juegos Centroamericanos y del Caribe, con geniales actuaciones de Cari Cari Noriega, Cristian Cáceres, entre otros.
Se estaba contando una historia de orgullo, de respetarnos y hacernos respetar; es por esto que desde finales de la década de los 90, el fútbol Venezolano ha vivido una revolución, se han obtenido buenos resultados, y han surgido las generaciones de relevo para clubes y selecciones, Nuevos Guerreros para nuevas batallas, esto sin olvidar a los “Generales” a cargo, como Omar Pastoriza+, quién sentó las bases para el inicio de una nueva era de la Vinotinto, y cuyo testigo tomó el Profesor Richard Páez, quien siguió construyendo esta historia, continuando este trabajo, y que, desde 2001, ha dado a la selección, lo que siempre se ha necesitado, “confianza en sí misma”, algo tan importante y que se había dejado de lado, teníamos que fijarnos en nuestra historia, dejar de compararnos con los demás fuera del campo, ya que el rival se mide con el balón rodando, no presagiando derrotas.
Esta nueva Vinotinto, en manos de un criollo, otro factor clave para el desarrollo de la selección, dio muestras de algo que estaba por surgir, unas nuevas líneas en esta historia. Para las eliminatorias para Korea-Japón 2002, y con pocos partidos por delante, Richard Páez y sus guerreros alcanzaron la mayor cantidad de puntos para una selección de Venezuela en una eliminatoria mundialista, obteniendo hasta 5 victorias y quedando en el noveno puesto, hecho sin precedentes para el fútbol local. A partir de esto empezó a levantarse una fuerza alrededor de esta nueva Vinotinto y que alcanzó a los clubes de la liga Venezolana, con el apoyo del público y nuevos patrocinios. La gente llevaba con orgullo la camisa de la selección y los nombres de nuestros jugadores comenzaron a escucharse fuera de nuestras fronteras, se generó un gran movimiento en torno a nuestro fútbol.
Luego de esto, ya para 2002 aproximadamente, esta fiebre se complementó con el apoyo de medios de comunicación, marcas patrocinantes y sobretodo el apoyo de la Federación Venezolana de Fútbol, que gracias a su prestancia, se pudieron organizar partidos amistosos de preparación para las venideras eliminatorias, cosa que hace 20 años era prácticamente impensable. Para el año 2003, la Vinotinto se preparó con todo para enfrentar las eliminatorias para el mundial de Alemania 2006, y el país estaba expectante ante el nuevo proyecto de la selección. Una tarde de ese año, los dirigentes de la Federación, Cuerpo Técnico y Patrocinantes comunicaron al país el objetivo planteado para este nuevo reto, y fue nada más y nada menos que ir al mundial; muchos no lo creyeron, otros se burlaron, y algunos lo ignoraron. Pero a pesar de esto la selección se lo propuso y enfrentó la eliminatoria con este objetivo muy presente.
Se jugó (y bien), se ganó, se empató y se perdió; no se logró el objetivo planteado, pero la selección luchó con todo y los fanático creímos hasta el final. Se superó la cantidad de puntos de la eliminatoria pasada y quedamos posicionados en el 8º lugar, quedando a tan solo siete puntos de cumplir el sueño de viajar a Alemania. Más allá de no haber logrado el objetivo concreto, se logró algo que podría ser más valioso y permanente, la confianza que tenemos en la Vinotinto, un apoyo invaluable para esta parte de la historia que se empezó a escribir un impulso extra que dimos, llenando estadios, formando barras, comprando camisetas, y sobretodo creyendo.
Ahora viene la Copa América, la primera vez en nuestra tierra, para muchos tal vez era imposible que esto sucediera, pero es así, es una realidad, un nuevo objetivo, y esta vez no solo para la Vinotinto, sino para los fanáticos y sociedad Venezolana. Debemos seguir contando “nuestra historia”, una historia que tendrá un nuevo capítulo luego del mes de Junio cuando inicie el torneo y veamos a nuestra selección darnos momentos gloriosos en el torneo de selecciones mas antiguo del mundo. Debemos recoger todos estos capítulos anteriores, todas esas victorias, los buenos y malos momentos, la experiencia de los jugadores y técnicos, el papel del fanático, tomar fuerzas y creer en este nuevo episodio, en esta nueva aventura.
Debemos dejar atrás “La Historia” del fútbol, y debemos creer en la “Nuestra”, es una oportunidad de oro o de “vino” para demostrarnos a nosotros mismo que nuestro fútbol es bueno, que su historia si vale, entre todos debemos continuar construyendo esta historia sobre el papel que nos brinda la Copa América, y recompensar este esfuerzo de tantos hombres y mujeres para que se lograra realizar este evento, y que seguro nos dejará muy buenos recuerdos, un nuevo comienzo para nuestro fútbol, la consolidación de un cambio y progreso definitivos que no podemos dejar de contar.
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