jueves, noviembre 01, 2007

Pobre Lewis


Definitivamente lo de Hamilton (con patrocinio de McLaren) es puro cuento publicitario, ahora el niño mimado de la Formula 1 se pasea por hospitales jugando y compartiendo con los niños, que nadie quita que sea auténtico, pero impresiona como competencia con Fernando Alonso, que en este momento pasa por ser el malo de la película.

Y esto puede dolerle a mucha gente, pero el Inglés, que hasta sacó una biografía en la que afirma que él no podía dejar de ser como es por hacer feliz a Alonso (vaya comentario!), es ahora la víctima de todo esto y el "Ogro de Oviedo" lo acosaba para satisfacer sus necesidades campeoniles.

Resulta hasta irónico ver este tipo de comentarios cuando un equipo completo se avocó a darle el mejor coche al inglés porque vieron que el novato (casi hijo de Dennis) era una sensación y hasta pudo ganar!, Hamilton, sin duda, tiene habilidades de gran piloto y por supuesto que será campeón en algún momento, pero el papel de víctima no le queda.

Todos estos comentarios empiezan justo a la par de las negociaciones de Alonso para salir del equipo de Woking, en lo que puede interpretarse como la situación del Hijo Bueno y el Hijo Malo, el primero, que hace obras caritativas y revela su sufrimiento en un libro, y el segundo, que obligó al novato a arrodillarse ante él y como no lo logró se va a otro feudo a intentarlo.



Son discursos encubiertos que refuerzan la división en McLaren más allá se suavizarlos como los deseos de Ron de "reunificar" a sus pilotos, lo que provoca que el piloto español salga como el traidor de la novela y así sellar su salida por la puerta trasera, todo en medio de una pantomima de Dennis de un cariño paternal "reciente" de que se reconcilien sus pilotos.

Por suerte Alonso no cae es estas jugarretas, dado que es un piloto de verdad y además, cuenta con favorcitos de su compatriota De la Rosa, que se atrevió a afirmar que él lo pudo haber hecho igual o mejor que el Inglés, lanzando la (in)directa de que Lewis es un simple novato y que lo que hizo es fácil de imitar.

Al final, toda esta novela terminará con la marcha de Alonso y la continuación de la batalla en la pista, pero esta vez con el español en la acera del frente, por lo que no habrán excusas de que alguien atenta contra el equipo o que atormenta a Hamilton, la próxima temporada no habrá chivo expiatorio a quién culpar en McLaren.

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